Cultura
El 99.2% de los distritos reporta casos de diarrea – Y el número de defunciones llega a cinco.
Redacción
El director regional de Epidemiología, Oswaldo Cabanillas Angulo, advirtió ayer que el 99.2% de los distritos reportada episodios de diarrea agudas (acuosas más disentéricas), asimismo que el distrito que no reporta es Eduardo Villanueva en la provincia San Marcos.
Agrega que del total de distritos, los que reportan más episodios de enfermedad diarreica son: Jaén (3,721), Chota (1,825), Cajamarca (1,628), Cutervo (1,623), San Ignacio (1,322), Bambamarca (1,134) y San José de Lourdes (1,156).
“Considerando datos históricos de hace 10 años, la curva epidémica para Enfermedades Diarreicas Agudas (acuosas y disentéricas) nos coloca en zona de éxito”, puntualizó el funcionario.
Y es que asegura que en el acumulado de casos, a esta última semana, se tiene 37,290, comparado al mismo periodo del año 2009 que se registró 41,613 casos, “estas cifras muestran una disminución del 89.6%”, señaló.
Cabanillas Angulo sostuvo que el número de defunciones por EDA es de 5; 4 en la provincia Cajamarca y 1 en la provincia Cajabamba.
Respecto a la atención en los sectores perjudicados, aseguró que la cobertura médica es total, sin embargo, recomendó a la población consumir agua hervida, lavarse las manos con agua y jabón, consumir alimentos purificados y prepararlos con las manos limpias, asimismo, acudir a restaurantes seguros.
El funcionario señaló que este problema no sólo se da en Cajamarca sino en toda la región, por lo que urge el apoyo de los municipios y también de las instituciones que conforman el Comité Multisectorial de salud.
SUTRAN supervisaría transporte terrestre en la región – Así informó, Angélica Bazán, directora regional de Transportes y Comunicaciones.
Redacción
La directora Regional de Transportes y Comunicaciones, Angélica Bazán Chávarry, manifestó que en reunión con sus homólogos de otras regiones del país, se logró elaborar una propuesta de convenio con la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (SUTRAN).
“De no concretarse este convenio Cajamarca se quedaría sin este órgano de fiscalización”, señaló la funcionaria.
Bazán Chávarry, indicó que el objetivo de dicho convenio está referido al control de pesos y medidas vehiculares e infracciones al Reglamento Nacional de Vehículos, así como a la tarea de fiscalizar el cumplimiento de la normativa vigente en materia de servicio de transporte terrestre de personas, carga y mercancías, además de imponer y ejecutar sanciones administrativas, pecuniarias y hacer efectivas las cobranzas coactivas generadas por malos transportistas.
“Uno de los temas principales es que la SUTRAN, siendo el organismo supervisor de transporte de personas y mercancías a nivel nacional y teniendo en las regiones inspectores homologados para esta labor hasta el 30 de diciembre del presente año, concrete la firma de este convenio entre las sedes de los gobiernos regionales y luego se nos transfieran esas funciones para ejecutarlas nosotros como se viene haciendo a la fecha, especialmente en los feriados largos”, finalizó Angélica Bazán.
Accidentes laborales aumentan el 8% – Los de mayor incidencia se encuentran construcción civil y la industria maderera.
Redacción
El Sistema de Vigilancia en Salud Ocupacional, informó que al primer semestre del 2010 se tiene registrado un promedio de 161 accidentes laborales ocurridos en los diferentes sectores de la región.
“Existe un 66% de accidentes que corresponden a diversos sectores no tipificados en la codificación del sistema de vigilancia, dentro de ellos la agricultura”, comentó el director regional de Epidemiología Oswaldo Cabanillas Angulo.
Agregó que las formas predominantes de accidentes de trabajo son punzocortantes y golpes, causados por herramientas de trabajo, también las caídas son causantes de los accidentes reportados en este sistema.
Cabanillas dijo que también es importante mencionar que existe un porcentaje pequeño de lesiones de mayor gravedad como son las fracturas, quemaduras y las amputaciones que originan mayor tiempo de descanso al trabajador accidentado.
Explica que en este periodo para el año 2009 los sectores con mayor aporte de accidentes de trabajo fueron construcción civil y la industria de la madera, en cambio, para el año 2010 el sector de mayor aporte de accidentes de trabajo es el sector salud con 15%, dado que se ha enfatizado en el componente de vigilancia de accidentes punzocortantes en el personal de salud.
En cifras
- 8% se incrementó los accidentes laborales en comparación con el 2009.
- 81.8% de accidentes sucedieron en microempresas y empresas familiares con menos de 10 trabajadores.
- 15% del total de accidente fueron atendidos en los establecimientos de salud.
Antonio Ungar, Premio Herralde de Novela

La novela, según el editor Jorge Herralde, está cargada de humor negro. "Hay algo en la cultura de Bogotá que hace que la gente se ria de la guera todo el tiempo. Es una manera de sobrevivir. Reirse de lo trágico es muy colombiano".
"El cine, la música, las historias que he oído, las historias que he escuchado de mi familia" son los principales referentes de mi novela, ha dicho Ungar. "Me gusta la literatura norteamericana. Leo a García Márquez a García Márquez como a un clásico, como a alguien del siglo XIX, como si estuviera muerto".
La obra galardona es, según su autor, una "sátira a la política y a la forma que tienen los ciudadanos de relacionarse con la política"; una novela concebida como un thriller en la que un tipo solitario y antisocial es obligado a suplantar la identidad del líder de un partido político de la oposición y a vivir todo tipo de aventuras para acaba con el régimen totalitario de un país latinamericano llamado Miranda.
Un país que, tal y como ha precisado Ungar, no existe como tal pero sí que toma muchas cosas de Colombia, Venezuela y, por extensión, de todos los países del norte de Latinoamérica. "En países como estos, la realidad es tan desorbitada e inverosímil que escribir una novela es como un ejercicio de edición de la realidad. Las cosas que pasan cada día son tan atroces y terribles que resultan incluso excesivas como material literario".
Para Ungar, la mejor manera de combatir esta realidad es echando mano del humor; un humor negro que, asegura, es la gran vía de escape de los colombianos. "La cultura colombiana se ríe de la guerra constantemente, hay algo que conecta constantemente la muerte y la risa", ha asegurado un autor que, instalado actualmente en Jaffa, prepara ya una nueva novela.
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luego ahí
Miguel Hernández: Poesía que no cesa

Es innegable la influencia que ha ejercido la poesía española en la literatura latinoamericana, especialmente en los primeros años del siglo veinte, cuando el modernismo impulsado por Rubén Darío renovaba el lenguaje poético en castellano, se despercudía del simbolismo francés, alcanzaba expresiones superlativas como la poesía de César Vallejo, Jorge Luis Borges o el joven Pablo Neruda y se extendía y abría paso entre las letras universales, en medio, todavía, del vanguardismo, el surrealismo y de otras formas menores de expresión y estilos.
Esa influencia innegable y fortalecedora en un continente lingüístico, que se debatía entre los azares del indigenismo y revaloraciones de una identidad más viva de lo que se pensaba, y por ende más influyente en la concepción de la cultura, la política, la filosofía y las ciencias sociales, se hizo, sin embargo, débil frente al torrente avasallador de nuevas concepciones poéticas, nacidas ya en territorio latinoamericano.
Pero en la década de los años treinta, cuando ya Vallejo había publicado Trilce, Neruda sus veinte poemas de amor, por ejemplo, el indigenismo recorría América desde Puno y Cusco, y Octavio Paz se incorporaba al complejo esquema poético latinoamericano, en España aparece, fulgurante, como el título de uno de sus libros (El rayo que no cesa) un poeta que habría de vivir lo suficiente como para iluminar la poesía en castellano, Miguel Hernández.
Como la de muchos poetas iluminados, la vida de Hernández fue un tormento. Nacido un 30 de octubre de hace cien años en un pueblito llamado Orihuela, murió 31 años después en un sanatorio de Alicante, mientras sufría prisión por defender la República. A esta breve biografía deberíamos añadir que en solo diez años publicó cuatro libros de poesía y teatro, se casó y tuvo dos hijos, uno de ellos murió aún siendo bebe; se alistó en las milicias que el dictador Franco venció y después de apresarlo lo condenó a muerte. Al conmutársele la pena fue la tuberculosis la que no entendió razones.
La poesía de Miguel Hernández no solo renovó el lenguaje y la estética que los españoles de la denominada Generación del 27 acababan de fundar, sino que resultó ser la más influyente en las nuevas miradas poéticas que se forjaban al rayarla primera mitad del siglo. Poetas como Ernesto Cardenal o Mario Benedetti habrían de reconocer luego la enorme deuda que contrajeron con la poesía de Hernández. Incluso, pasando el tiempo, trovadores y poetas ya de las décadas del sesenta y setenta, reflejarían en sus cantos y poemas ese espíritu juvenil, revolucionario y lírico que transmite la obra del miliciano.
Hijo de una familia humilde dedicada al pastoreo y crianza de animales, tuvo la suerte de acceder a una educación básica donde descubrió, desde muy temprano, la lectura de los clásicos. Intenta en un primer viaje a Madrid conseguir trabajo y trabar amistades, no lo logra, sino en su segunda visita, cuando conoce a Vicente Aleixandre y Pablo Neruda, se reúne con los miembros de la Generación del 27, pero tiene que volver a su ciudad natal, donde conserva un amor de juventud. Publica en 1933 “Perito en lunas” con prólogo de su entrañable amigo de infancia Ramón Sijé, quien sería protagonista de otro momento doloroso del poeta, ya que muere en 1935.
Sin embargo esta muerte le inspiraría el poema “Elegía” e inmediatamente después despertaría elogios de Juan Ramón Jiménez. Publica en 1936 “El rayo que no cesa”, obra que debido a la corta vida del autor se convertiría en la mayor expresión de su poesía. Demuestra su dominio del soneto, la sutiliza del tema amoroso, expresa su compromiso político y ensaya un lenguaje con el que dejaba atrás las características de la famosa generación española para dar el paso a la nueva poesía de la media centuria, que se funda precisamente con la Generación del 36.
Estalla la Guerra Civil Española y sin pensarlo mucho Hernández se alista en las filas de los defensores de la República, ocupa varios cargos y se desplaza por varios frentes. Aprovecha para volver a Orihuela y casarse con Josefina Manresa, vuelve a los campos de batalla. Al terminar el conflicto es apresado y gracias a la intervención de amigos es liberado, tiene dos hijos, publica “Viento del pueblo, poesía en la guerra”, pero vuelve a ser detenido y condenado a muerte.
El resto es historia conocida. Pero lo importante de esta historia es la poesía de Hernández. Su aparición y súbita muerte parecen ser solo una justificación. Miguel Hernández ha prestado sus palabras para causas infinitas. No cabe confundir sus poemas revolucionarios con panfletarios; aquellos son expresión viva de su emoción, esperanza y experiencia y éstos suelen ser solo palabras subidas de tono: “Llegaron a las trincheras/ y dijeron firmemente:/ ¡Aquí echaremos raíces/ antes que nadie nos eche!/ Y la muerte se sintió/ orgullosa de tenerles”.
Pero también dijo: “¡Lunas! Como gobiernas, como bronces,/ siempre en mudanza, siempre dando vueltas./ Cuando me voy a la vereda, entonces/ las veo desfilar, libres, esbeltas./ Domesticando van mimbres, con ronces,/ mas con las bridas de los ojos sueltas,/ estas lunas que esgrimen, siempre a oscuras,/ las armas blancas de las dentaduras”.
Así, la poesía de Miguel Hernández cubre un universo personal y al mismo tiempo comunitario, abarca espacios y tiempos que no se limitan al que él experimenta, aunque de su vivencia del amor, la muerte, la soledad, la injusticia y la amistad se nutre cada palabra que instala en sus poemas. Su palabra es como su existencia, un rayo, una luz efímera que no deja de alumbrar.
Tres poemas de Alí Chumacero (1908 – 2010)

es entregarme a ti sin más denuedo
como náufrago mar o vano intento:
Bauman: viejo encandilado por la web

El repertorio de Bauman giró siempre alrededor de su metáfora favorita, la liquidez, que desde la publicación de Modernidad líquida en 1999 incluyó en siete títulos más. El sociólogo explicó que difícilmente la humanidad pueda retroceder hacia la modernidad sólida que gobernó buena parte del siglo XX, porque hoy el mundo es otro. “Ahora tenemos más opciones, no tenemos que jurar lealtad incondicional a una sóla identidad. Podemos ampliar nuestras identidades, mejorarlas, y las redes sociales son como compuertas que podemos abrir para eso”, dijo. La contrapartida y de ese nuevo escenario líquido, pero más libre, es la pérdida de seguridades.
Para Bauman, la diferencia entre la vida online y offline consiste en una tecla: suprimir. “Las redes sociales, a diferencia de las relaciones humanas, son muy frágiles. Para conectarse con otro, se necesitan 2 personas, pero para desconectarse con uno es suficiente. Es el aspecto desagradable de la Red. Uno puede tener muchos amigos pero son amigos poco confiables”, aseguró. Las amistades de Facebook también fueron materia reflexiva cuando Bauman citó el caso de un amigo suyo, fascinado por haber hecho 500 amigos en esa red en un sólo día. “Yo tengo 85 años, pero en toda mi vida nunca logré tener 500 amigos. Así que Facebook puede ser una ventaja”, dijo antes de que el auditorio rompiera en carcajadas. Pese a la crítica irónica, celebró que los usuarios puedan acceder a las redes sociales con múltiples identidades, algo que favorece una convivencia pacífica con los otros. “En ellas uno siempre está expuesto a negociar con todo el mundo. Es algo muy importante en nuestra sociedad mixta y combinada. Uno convive con esas diferencias, es como una escuela de negociación de diferencias”, sentenció.
El sociólogo también se refirió al impacto de las redes en tiempos de amor líquido. “Las relaciones ahora se pueden romper sin previo aviso y cualquier desacuerdo adquiere la grandiosidad de un conflicto irrenconcialiable. Es la manera en la que vivimos”, dijo. Algo parecido –asegura– ocurre en el mercado laboral.
Al final le preguntaron sobre qué les cabía esperar a los argentinos en los próximos 200 años. “Quisiera desearles lo mejor, pero no tengo un mensaje opitimista: es probable que sean años que impliquen un esfuerzo muy grande para adaptarse”. Nada de optimismo, ni líquido ni sólido.
Obra poética completa de Edgar Guzmán

sin fe, como hojarasca de un impensado otoño,
un otoño precoz al que apresuran
rachas que se repatrian de futuros baldíos.
Son miradas que seca la pena de no ser
dueño de nada o sólo de unas briznas
en un lugar incierto dentro de jerarquías
de círculos concéntricos, entre los que transita
útil parasitismo que se arrima y succiona
de grandes a pequeños, de ilustres a ilustrados,
de osados detentores a magros descastados:
naves hipnotizadas buscando fondeadero.
Son miradas que vara la conciencia
de no ser sino dueño de la desesperanza
en medio del desierto austral de la pobreza, quizá en medio
de un arenal blanqueado por el odio del nitro.
Ah, no estar entre aquellos que comen y codean, y pasar
civilizadamente de largo con el frío
y el hambre que se cuela de rondón en el alma,
leve como una ausencia de manos estrechadas.
Ah, soledad que husmea en loa esperanza,
como una vacua noche
besa en la boca a otra, que, somera, palpita
en piedra encallecida o en apático limo; soledad o mortaja,
como niebla indecisa que por los pies asciende.
Ah, soledad ubicua
como una noche sobre una ondeante ciudad
abandonada, ubicua como una desazón
de viento, de ventola
llena de ecos añosos sobre una isla que no aman
ni siquiera excretorios cormonanes.
Tus ojos se me van…: Miguel Hernández

El amor ascendía entre nosotros
El íntimo rumor de los dos cuerpos
El ansia de ceñir movió la carne,
Mi corazón no puede con la carga
