Literatura y televisión: el insólito rating de serie la reina del sur
Un fenómeno insólito se ha dado recientemente en la programación televisiva local: una serie, basada en una obra literaria de éxito mundial, ha desplazado en audiencia a los habituales mamarrachos que se ofrecen al público.
Eso ha ocurrido con La reina del sur, serie televisiva basada en el libro homónimo del escritor español Arturo Pérez–Reverte, que ha alcanzado un alto nivel de rating en sus emisiones en un canal local, lo cual es un hecho alentador, en medio de espectáculos de tanta pobreza intelectual como artística.
Mirar televisión local es para mí una actividad que realizo muy pocas veces a la semana, pues en mis ratos libres prefiero dedicarme a la lectura y a la conversación, pero aun así, lo poco, lo poquísimo que alcanzo a ver, generalmente no me satisface.
Por ejemplo, usar la identidad de una mujer andina para ridiculizarla y denigrar a ese sector de la población peruana o que un actor se disfrace de mujer y, además, de mujer vulgar, ignorante y ordinaria, para hacer reír a los televidentes, son recursos grotescos y chocantes.
Como lo son, también, los encendidos debates que se generan cuando un cantante o un actorcillo de los del montón le es infiel a su mujer o viceversa.
Hace poco, en casa de una amiga, temporalmente confinada a una silla de ruedas, quien harta de leer, bordar y pintar, había dedicado su mañana a ver televisión, observé un debate en el que los conductores de un espacio televisivo, polemizaban entre ellos, con la participación de invitados especiales y con la seriedad y modos de quien trata un tema científico o de actualidad social, sobre las aventuras y desventuras de una joven a quien el marido había abandonado, al parecer sin recordar que tanto ella como la hijita de ambos, dependían de él para comer.
Por eso, saber que La reina del sur ha sido un éxito televisivo es un indicador de que hay un gran sector de la población que necesita programas de calidad.
Cierto es que la serie, al igual que la novela, contiene elementos de intriga, romance y violencia en grandes dosis y que eso atrae a gran cantidad de público, pero no hay en ella la vulgaridad y contenidos repetitivos y denigrantes comunes en las telenovelas mexicanas o venezolanas, en las cuales, generalmente, nadie sabe con exactitud quién fue su padre o su madre.
La consecuencia más importante de este inesperado éxito televisivo, aún en cartelera, ha sido que las librerías han puesto nuevamente en venta, con gran acogida, la novela de Pérez–Reverte, anunciándola con grandes carteles en los que aparece la protagonista Teresa Mendoza, con el rostro de la actriz mexicana Kate del Castillo, quien la encarna en la serie.
Y aunque en la pantalla no es posible apreciar el maravilloso uso del lenguaje que hace en el libro el famoso escritor Pérez Reverte, ya el hecho de haber logrado que la novela se venda más es un logro significativo, por haberse originado en un programa que forma parte de nuestra casi siempre árida programación televisiva.
Por: Celinda Barreto Flores. Periodista Docente universitaria
