Un día como hoy de 1967 murió Violeta Parra, la cantante chilena que mejor reflejó el espíritu de su país e internacionalizó su música popular, fue una artista irreverente y así como se hizo de muchos amigos también hay, hasta hoy, muchos enemigos que tratan de callar sus canciones.



Pero su vida sigue despertando pasiones, y hace poco más de una semana que una película sobre su biografía ganó el Gran Premio Internacional del Jurado en el Festival de Sundance, la reunión de cine independiente más importante del mundo.



Para recordarla por unos minutos un poema suyo y lo que se ha dicho luego de que la película chilena "Violeta se fue a los cielos" ganara el festival.





Amigos tengo por ciento



Amigos tengo por ciento

para toda mi delicia;

yo lo digo sin malicia,

con verdadero contento.

Yo soy amiga del viento

que rige por las alturas,

amiga de las honduras

con vueltas y torbellinos,

amiga del aire fino

con toda su travesura.



Yo soy amiga del fuego

del astro más relumbrante,

porque en el cielo arrogante

camina como su dueño.

Amiga soy del ruiseñó’,

relámpago de la luna,

con to’a su donosura

alumbra la mar furiosa,

y amiga de las frondosas

oscuridades nocturnas.



Amiga del solitario

lucero de la mañana

y de la brisa temprana

que brilla como rosario,

amiga del jardinario

del arco de las alianzas.

Amiga soy de confianza

de nubes y nubarrones,

también de los arreboles

en todas las circunstancias.



Amiga soy de la lluvia

porque es un arpa cantora

de alambres y de bordonas

que tuntunean con furia,

amiga de la centuria

de los espacios tesoros

y de los ecos sonoros

que guardan los granizales,

amiga de los raudales

que entonan su lindo coro.



Amiga de la nieblina

que ronda los horizontes

cordillerales y montes

con su presencia tan fina;

la nieve, por blanquecina,

poblados y soledades,

bonanzas y tempestades

son mis amigos sinceros;

pero mi canto, el primero

de todas mis amistades.




Parte de la nota sobre el premio Sundance dice:



“Esto es un reconocimiento que tomamos en nombre de toda la comunidad fílmica chilena, nos gustaría estar allí para celebrar con ustedes”, dijo su director, Andrés Wood, a través de una nota en inglés leída en la ceremonia, que se celebra en Park City (Utah, EE.UU.).

La película cuenta la historia de la leyenda de la música chilena, Violeta Parra, quien se suicidó en 1967 de un tiro en la cabeza. Adaptada de una biografía escrita por Ángel, uno de los hijos de la artista, “la película trae a una Violeta un poco renovada”, dijo a AFP el cineasta chileno, autor también de Machuca y de La buena vida, en una entrevista durante el festival.

Existe “un cliché de música folclórica para referirse a ella”, continuó, pero “ella era una mujer muy moderna y la nueva generación la ve así: muy moderna, muy irreverente, muy fuerte, muy clara en lo que quiere, muy luchadora y a la vez con mucho sentido del humor”. La película se concentra en los años creadores de la artista nacida en 1917, de sus viajes por Chile a principios de los años '50 para grabar el repertorio folclórico de su país, de su período parisino y de su historia de amor apasionado con el antropólogo y músico suizo Gilbert Favré.

“Violeta tuvo muchas amistades en la burguesía o la clase social más alta, pero tuvo muchos choques también y, de alguna manera, todavía hay un sector muy anticomunista en Chile, que no la conoce y que no quiere ni conocerla”, señaló Wood.