Un galán electoral
Parece claro que entre el 25% de limeños que no saben por quién votarán está Alejandro Toledo. Es cierto que ha dicho que en octubre su voto es por Lourdes Flores. Pero en agosto sus arrumacos han sido para Susana Villarán. No descartemos que se pase setiembre deshojando la margarita. Está claro que quisiera ir con las dos candidatas.
El compromiso lo tenía Toledo con Flores, cuando encarnaba la primera línea de lucha contra el fujimontesinismo y tomarse una foto con ella parecía rentable. Eso implicaba mantener distancias con Villarán desaparecido Alex Kouri. Pero la nueva muchacha del barrio le resultó irresistible al dirigente de Perú posible.
Hoy Toledo niega una alianza con el PPC, y dice que el acercamiento fue coyuntural: apoyar a la decencia contra la corrupción. Flores despide con gran dignidad, reconociendo que las circunstancias cambian, y que hay “circunstancias que pueden obligar a mirar otras consideraciones”. Le agradece además “el respaldo desinteresado”.
Visto todo esto, ¿qué hace Toledo metido en la campaña municipal de Lima? Probablemente el propósito inicial más que ganar votos fue remozar su perfil antifujimorista y darle un primer contenido electoral a su antialanismo. Flores era perfecta para eso, hasta que desapareció Kouri, y Toledo tuvo que asumir algunas inesperadas obligaciones.
Ahora el candidato avanza hacia el 2011 con el aprismo en contra y también el PPC en contra. Sombras de una especie de pandero de sentimientos antitoledistas que viene siendo forjada a mano por Toledo mismo. Pues si a Flores le han cambiado la cerradura por el camino, a Villarán no le va a ir mucho mejor si no llega primera.
La parte más graciosa de toda esta historia es que no hay mucho que ganar con Toledo, puesto que ambas candidatas convocan a considerablemente más votantes que el hombre de PP. Además no se sabe cuánto del 13% de Toledo en Lima (IOP) es endosable. Con lo cual el ex presidente termina siendo un adorno, por decirlo de alguna manera, mas no un activo firme.
Toledo es el único que ha intentado hacer de la campaña municipal de Lima su harén. Los demás competidores del 2011 han mantenido sus distancias frente al movido escenario limeño. Ninguno de ellos debe estar arrepentido de la decisión tomada. Así, solo Toledo ha empezado su campaña como una veleta electoral.
Así, las que Augusto Álvarez ha llamado dos señoras entran solas a la recta final, que se perfila como una suerte de callejón oscuro de la demolición política. Su experiencia les va a servir a los candidatos del 2011 para sacar conclusiones acerca de la plaza limeña, pero no para obtener votos por adelantado.
Mirko Lauer
