La llegada del presidente de la República a Cajamarca repite una vez más el sistema de visitas, esquivando encontrarse con la población de la provincia de Cajamarca, para ir al encuentro de los pueblos del interior para inaugurar obras eléctricas.

Desde aquí hemos venido diciendo que esta forma de evitar reunirse con la población de la ciudad capital de la región Cajamarca, tiene como motivo la serie de incumplimientos y de olvido de sus promesas del presidente Alan García con nuestro pueblo.

Enumeremos, lanzó con bombo y platillos lo del tren para Bayóvar y después de este efecto inmediato polémico se volvió a olvidar de su oferta o escuchar la de los cajamarquinos, que pedían un tren a Pacasmayo que le permita incorporarse rápidamente al mercado en forma masiva y podamos tener nuestro “propio” puerto por decirlo de alguna manera.

Adicionalmente la carretera de doble vía para la costa, fue también una promesa y no la carretera reducida en su ancho que tenemos ahora y que se demoro casi tres años en construirla, la represa de Chonta, y podríamos enumerar otros temas y ofrecimientos pendientes del primer mandatario que no se han llegado a cristalizar y que siguen esperando en el baúl de los olvidos del inquilino del Palacio de Gobierno.

Y ahora una vez más pasa de largo, se va a Porcón, luego a Cutervo y nosotros los de la capital no existimos para él; pasa de soslayo porque sabe que los cajamarquinos hemos aprendido la lección y ahora sabremos retribuir con nuestro olvido en el ánfora al olvido de sus promesas electorales con nuestro pueblo.

Una esquivada, una forma de evitar reunirse con las autoridades del pueblo cajamarquino y autoridades nuestras que callan en todos los idiomas este desplante con los cajamarquinos. Así están las cosas, no se oye padre, nadie quiere referirse al tema, todos corren detrás del mandatario, y nadie se atreve a decirle qué hay de sus promesas incumplidas, porque el abandono de nuestra región.

Porque el Gobierno Central, así como en nuestras regiones vecinas no quiere invertir en proyectos grandes que nos permitan incorporarnos más rápidamente al mercado y salir del marco de desarrollo limitado donde estamos.

Qué hay de la inversión de las carreteras longitudinal que le corresponde al Gobierno Central y que hasta ahora solo son ofrecimientos y no hay nada sobre el tema en forma real.

Por eso este quiebre del presidente de la República es algo más de lo mismo que hemos recibido los cajamarquinos y un desplante a nuestras autoridades que con su mutismo solo se convierten en cómplices de este desaire y olvido del Gobierno Central.

Bueno pues, qué hacemos, a qué nos atenemos, porque las instituciones más representativas ponen el dedo sobre el tema y realmente pedimos lo que nos corresponde.