entrAugusto Mendoza:

Para un inexperto, diferenciar a un arquitecto de un urbanista es un poco complicado, cuestiones que Augusto Mendoza aclara rápidamente al inicio de esta entrevista.

Él es un reconocido profesional, miembro de la Sociedad de Urbanistas del Perú (SURP) y funcionario de un importante ministerio, preocupado por el crecimiento explosivo que han experimentado las ciudades en los últimos años no siendo Cajamarca la excepción.

Menciona que el urbanismo ve y estudia el proceso de generación de ciudades y su interrelación con el territorio diferenciándolo de la arquitectura cuyo fin es encontrar armonía entre el diseño de una edificación con su entorno además de funcionalidad.

Es común escuchar que ciudades como Cajamarca han crecido caóticamente en los últimos años.

Este crecimiento caótico y desordenado no ha sido diferente al resto de ciudades del Perú. Lo que he visto es que esta es una típica ciudad serrana que está entre el cerro y el valle.

¿Hay cuestiones rescatables en el crecimiento de la ciudad?

De lo que se trata es de tener un entorno urbano que mejore las condiciones económicas y sociales y que también sea segura. Si nosotros nos expandimos al valle puede ser adecuado en términos económicos y sociales gracias a una ciudad plana donde se generan buenas relaciones comerciales y un flujo de vehículos y peatones que una ciudad que está en pendiente.

¿Pero qué problemas origina este crecimiento horizontal?

El problema que hay en esta zona plana es que es muy insegura, un lugar donde los mismos geólogos de la Universidad Nacional de Cajamarca afirman que es una formación lacustre, es decir, que antes hubo un lago y la capacidad de soportar peso de este suelo es muy malo volviendo caras las edificaciones que se hagan.

¿Lo que quiere decir es que si se presentara un sismo sería catastrófico?

Exacto, al contrario de la zona donde hay laderas que es un muy buen suelo. Lo ideal es evitar tomar el valle que además sirve de pulmón para la ciudad, también para actividades agropecuarias y tomar los cerros para lo cual, sin duda, hay muchas dificultades.

Pero la ciudad se va comiendo, poco a poco, el verde valle de Cajamarca. ¿Qué podemos hacer entonces?

Dentro del desarrollo urbano las ciudades van por donde les resulta más económico como en este caso. El asunto es que el valle tenga una capacidad económica que le permita enfrentar eso.

¿Qué quiere decir con eso?

Por ejemplo, en Cajamarca el valle soporta una importante actividad agropecuaria; el asunto es que esta actividad sea lo suficientemente fuerte económicamente para generar riqueza a la población que evite que la ciudad de la coma (…)

Cuando la ciudad crezca más hacia el valle van a aumentar sus costos, porque es muy distinto construir en el centro de la ciudad donde el terreno es más o menos bueno que construirla en la vía que une Cajamarca con Baños del Inca donde el terreno es muy malo.

¿Piensa usted que la ciudad se expandirá por esa parte del valle?

Por la razón de los costos de construcción me parece que el crecimiento urbano va a ir hacia el sur de la ciudad, en el camino que va hacia… la Plaza Pecuaria… se están llevando proyectos importantes para allá.

¿Cómo ve el estado de conservación del centro histórico de la ciudad?

Es bellísimo, uno de los más hermosos que hay en el país formando parte de los seis centros históricos que son parte del orgullo peruano. Lo que me parece es que le falta un poco más de control urbano en sus actividades como el control de avisos…

Y ¿qué piensa de la proliferación de las viviendas de material noble que no respetan mínimamente la armonía arquitectónica?

Aunque no he visto tanto como existe en otros centros históricos. La edificación de estructuras que dañan el patrimonio arquitectónico no es tan importante, pero lo que sí hay es bastante desorden visual: hay muchos cables, muchos letreros, lo que podría normarse mejor.

Los cajamarquinos deberían luchar para conservarlo.

Definitivamente, además de las intervenciones que se han hecho son interesantes: los espacios urbanos que se han generado, como las plazoletas, las calles a las cuales le dan una gran vida los balcones… Entonces, lo que tendríamos que evitar es que haya ese ruido visual y tener una vista más clara de lo que es histórico.

¿Qué recomendación les haría a los cajamarquinos para conservar su ciudad?

A las autoridades, que desarrollen más el control urbano (…) y a los ciudadanos que respeten su ciudad a la que no solo veo desordenada visualmente sino también en la manera cómo usan sus espacios públicos, es decir, cómo se comporta la gente dentro del ambiente urbano.

Desde la última vez que vine en el año 2006, a la ciudad la veo más grande, con más servicios, más movida pero más desordenada.