movilizacionAyer, inició el paro de cuarenta y ocho horas convocado por la Central de Trabajadores del Perú a nivel nacional. Hoy, en diferentes ciudades del país continuarán las marchas y protestas contra la política laboral de la gestión aprista.

Se exige la derogatoria de los dispositivos que establecen evaluación a los servidores públicos, pues se considera que atentan contra los derechos laborales.

Lamentablemente, no llegaron ni a doscientos los trabajadores que salieron a las calles a protestar en la ciudad de Cajamarca. El improvisado mitin en el frontis de la sede de gobernación tuvo que ser rápido ante la proximidad de la lluvia.

Además, quienes hicieron uso de la palabra pasaron desapercibidos y adormecieron en lugar de avivar los manifestantes.

Los trabajadores administrativos de la Universidad Nacional, del gobierno regional y de las municipalidades de Cajamarca, Jesús y Baños del Inca, no lograron su cometido de hacer sentir su voz de rechazo y menos ganar el respaldo del público.

La mayoría de trabajadores acudió a su centro de labor para firmar su asistencia, luego, desaparecieron, para volver a la una de la tarde a firmar su hora de salida. Un pretexto para tomar el día libre, compartir unos cebiches con los amigos, o simplemente, dedicarse al hogar.

Según expresaron los dirigentes este paro se da ante la creciente inestabilidad laboral de los empleados públicos, los dos principales sindicatos que agrupan a los trabajadores del sector público.

Los organizadores señalaron que el paro busca evitar el despido selectivo de trabajadores para reemplazarlos con otros con derechos recortados. Este supuesto recorte de derechos incluye la reducción de los beneficios y la contratación temporal que impide el ingreso en nómina.

También se exige una revisión del sistema remunerativo, ya que, al existir varias escalas de sueldos, empleados con trabajos similares no reciben un pago igual.