Una joven de 17 años que intentó suicidarse ingiriendo veneno para ratas, en la poza de una sepultura del cementerio, fue auxiliada y trasladada al hospital Regional donde los galenos lograron salvarle la vida.
La ayuda llegó tras la llamada de alerta del vigilante del cementerio, Dino Cabanillas Verástegui, quien manifestó a los agentes de Serenazgo que una joven se encontraba convulsionando y a su lado habían dos sobres de veneno para roedores (‘campeón’).
La joven ingresó al nosocomio el lunes a las 6:20 de la tarde, siendo atendida por el médico de turno quien diagnosticó intoxicación por sustancia desconocida.
De inmediato se procedió a realizarle el lavado gástrico que permitió salvarle la vida. Ahora se encuentra en recuperación, pero bajo vigilancia de un psiquiatra.

