Ingeniero residente y director de Proregion intimidan y agreden a periodistas
¿Hay algo que ocultar en el proceso de construcción del Nuevo Hospital Regional de Cajamarca? ¿Por qué intimidar a los periodistas que acudieron ayer a cubrir la paralización de obras de esta infraestructura? ¿Qué intereses hay detrás de esto?
LA CRONICA
Siendo sin duda un problema de interés colectivo, cuatro periodistas (2 de del Grupo Panorama 1 de Sol TV Canal 15 y 1 de Radio Programas del Perú) acudieron la mañana de ayer hasta el terreno donde se construye el Hospital Regional, ubicado en la vía que se dirige al Centro Poblado de Huacariz.
Con el fin de conocer los pormenores de la paralización del trabajo de alrededor de 300 obreros miembros del gremio de Construcción Civil, los hombres de prensa llegaron a este lugar donde los trabajadores se encontraban reunidos con el gerente de Desarrollo Social, Rubén Vílchez, y el director ejecutivo de la Unidad Orgánica de Gobiernos Regionales (Pro Región), Durich Withembury Talledo, ambas instancias pertenecientes al Gobierno Regional.
Considerando valiosa cubrir esta información, intentaron ingresar por la puerta principal. Ante la insistencia del vigilante destacado en la puerta, los periodistas resolvieron dejar sus credenciales de identificación.
Armando Chilón, Juan Cisneros, Max Rudas y Roger Rodas entraron en los precisos instantes en que en un sitio abierto el dirigente sindical Teófilo Quispe exponía sus demandas ante las mencionadas autoridades regionales.
Mientras la información era cubierta por los hombres de prensa poniendo atención en las alocuciones de los intervinientes, un hombre provisto de una cámara y subido a una camioneta oficial empezó a fotografiar a camarógrafos y reporteros llamando ligeramente su atención.
Olvidando este hecho, una hora después las partes negociadores resolvieron reunirse en horas de la tarde en la Gerencia de Desarrollo Social. La más importante no se encontraba: el ingeniero residente y responsable de esta obra, Carlos Echevarría, quien según los trabajadores, al conocer esta paralización masiva, había desaparecido.
En este momento es que numerosas unidades de maquinaria pesada empezaron a ser retiradas del lugar mientras un contingente policial tomaba el control de toda el área de almacén.
INGRATA SORPRESA
Logrado este acuerdo, a la hora de salir, los periodistas reclamaron sus documentos identificatorios dándose con la sorpresa que el señor Carlos Echevarría se los había llevado dejando el mensaje: “si quieren reclamarlos vayan a la Fiscalía Penal donde están denunciados penalmente”.
Su increíble argumento era haber “irrumpido en propiedad privada”, hecho “prohibido por las leyes” estando el ingreso a este lugar sujeto a sus órdenes y a su autorización única y expresa. Añadió también que desde que el Gobierno Regional les hizo entrega del terreno para construir esta obra, este lugar se “convirtió en una empresa privada y nadie tiene ningún derecho de ingresar”.
Este censurable hecho de intimidación a la prensa independiente cuya única misión es informar a la población lo que sucede en la administración pública y qué se hace con el dinero que paga con sus impuestos, los periodistas protestaron por lo que Durich Withembury ofreció “interceder” en este caso.
Los periodistas quedaron pasmados –mientras iban en un vehículo oficial a buscar al ingeniero residente- cuando escucharon de boca de este funcionario que tenían que “pedir perdón” a este sujeto para no ser “denunciados penalmente”.
El primer lugar al que acudieron fue el Hotel Continental que se halla en una cuadra del jirón Amazonas. Al no encontrarlo, previa llamada, fueron citados a la cuadra cinco del jirón La Mar.
Su petulancia fue evidente cuando, al momento de entregar los documentos a los hombres de prensa, les dijo, llamándolos por su nombre: “tú estás denunciado penalmente” indicando minutos después que solo era una advertencia.
INDIGNACION GREMIAL
Enterados los profesionales de la comunicación locales de esta agresión a los cuatro periodistas, la indignación fue notoria considerando que este hecho no es solo un ataque de manera individual sino también una agresión a la prensa en general.
Conociendo este hecho, al unísono, todos los medios de comunicación condenaron la manera de proceder de estos dos trabajadores del Gobierno Regional: el ingeniero residente Carlos Echevarría y el director ejecutivo de Proinversión, Durich Withembury Talledo.
Sin ninguna duda, esta intimidación se convierte en un hecho censurable sin ningún tipo de antecedentes en donde la promocionada Ley de Transparencia a la Información Pública es violentada con descaro y prepotencia, por decir lo menos.
ENTREVISTA JUAN CISNEROS (SOL TV CANAL 15)
¿Cuéntanos la experiencia que pasaron tú y tus compañeros?
Simplemente llegamos a este lugar para ver qué es lo que sucedía habiéndonos dicho que las obras estaban paralizadas por reclamos de los trabajadores.
¿En qué circunstancia les quitan sus credenciales a los periodistas que fueron a cubrir esta información?
Cuando acabaron las intervenciones y llegaron a acuerdos para reunirse después, salimos y pedimos nuestros documentos al vigilante… Este nos dijo que el ingeniero residente le había obligado a darle diciéndole que si queríamos que nos devolviera fuéramos a la Fiscalía donde teníamos una denuncia penal.
¿Es cierto que les solicitaron pedirle disculpas y perdón al ingeniero residente para que les devuelvan sus credenciales?
Sí, es cierto. A petición del jefe de Proregión es que fuimos hasta una casa de jirón La Mar en donde vimos a este ingeniero; él en todo momento nos intimidó amenazándonos por lo que habíamos hecho.
¿Qué piensas de esta agresión que sufriste en compañía de los demás periodistas?
Bueno… no es posible que esto pase. Nosotros simplemente teníamos interés por saber por qué se habían paralizado las obras en este lugar… Es necesario denunciar este tipo de hechos porque si no lo hacemos es seguro que se vuelva a repetir.
