domiliovasquezDomitilo Vásquez Suárez, consejero regional

Este cinco de febrero se desarrollará una reunión entre la población de Hualgayoc y funcionarios del sector de minas. El ya “eterno problema” de minería y conflictos sociales; el “eterno dilema” de los diálogos amigables y los acuerdos incumplibles.

¿Hay confianza en los acuerdos de la mesa de diálogo?

Hay dudas. Desconfianza en los términos y la forma como se asumen los compromisos en las actas de las mesas de diálogo. Primero se postula el cumplimiento de los acuerdos y luego se coloca el condicional. Además, las constantes comunicaciones telefónicas de los representantes del ministerio de Energía y Minas con la alta dirección en Lima.

¿Un mal síntoma?

Sí. Hace pensar que todo se resuelve en Lima, que hay limitaciones, que no hay autonomía ni mucho menos esa voluntad de dar solución real y concreta a todos los problemas que se afronta. La constante consulta muestra una inseguridad ante la población, y por ello se pide un funcionario de mayor nivel y poder de decisión.

¿Por ejemplo?

Pedimos la presencia del ministro. Deseamos contar, como mínimo, con la presencia de un viceministro, alguien que pueda en verdad tomar decisión.

¿Cómo reacciona la población?

La población se muestra desconfiada, cree que la palabra de los funcionarios sólo será eso, una palabra más dentro de una mesa de diálogo.

¿En cuanto al tema de San Nicolás?

Es un tema donde hay muchos errores. La paralización de operaciones no se cumple, y hay reclamos basados en tecnicismos para que esa empresa siga funcionando, y no pasó nada. Ese tema se retomará para impulsar una verdadera sanción y que se cumplan con las normas.

¿En el tema de los pasivos?

En una primera intervención, los funcionarios a cargo del tema afirmaron que se remediarían el sesenta por ciento de los pasivos ambientales en este año. Una vez concluida la mesa, y al momento de redactar el acta, se habló de que “probablemente” este año se puede solucionar hasta el sesenta por ciento de los pasivos ambientales. Ahí no hay claridad, no hay precisión, no hay nada certero.

¿De cuántos pasivos hablamos en la provincia?

En Hualgayoc hablamos de mil doscientos sesenta pasivos ambientales.

¿Cuánto se requiere para solucionar estos pasivos?

De acuerdo a los estudios realizados por los funcionarios y técnicos del Ministerio de Energía y Minas, hablamos de no menos de veinticinco millones de dólares.

¿Y el financiamiento de donde vendría?

Por parte del Estado y por parte de las empresas mineras. El ministerio de energía y Minas tiene un fondo, que es Pasivos Mineros, hay esos fondos y donde gestionarlos, no podemos negar esas posibilidades.

¿Cuál es el pasivo ambiental a priorizar?

Lo que antes fuera el Banco Minero; es uno de los pasivos ambientales que más urge tratar. Hablamos de un peligro inminente para la población, que cada época de lluvias genera un deslizamiento de tóxicos. Este año nuevamente se corre el riesgo de ese deslizamiento, el cual caerá nuevamente al río.

¿Falta voluntad política para el tema de pasivos?

Falta esa decisión. Los estudios están realizados, falta la decisión de entregar el dinero, se ha entregado dinero de manera muy limitada. Teniendo ya todo lo técnico saldado sólo se requiere de la aplicación de procedimientos, pero eso implica una decisión que no hay voluntad de tomar.