Ayer, a las tres de la mañana, en el kilómetro dos y medio de la carretera Cajamarca – Hualgayoc, una tubería de captación de agua explotó, ocasionando la destrucción de ese tramo de la vía.

Además, el agua inundó varias casas en los alrededores, dejando a más de treinta personas en el total desamparo. Estas personas lo han perdido todo, de la noche a la mañana, han sido mudos e impotentes testigos de cómo el agua les arrebató todas sus pertenencias.

El agua ingresó a sus casas averiando sus electrodomésticos, ropa, muebles y afectando las paredes de las estructuras. Por seguridad el fluido eléctrico ha sido suspendido en la zona. Todo es deteriorado, y el peligro es inminente.

Decenas de vehículos quedaron varados en la carretera esperando que maquinaria pesada del municipio y de la empresa de agua potable solucionen el impase. Largas horas que obligaron a centenares de pasajeros a recorrer más de un kilómetro de la vía a pie, a fin de realizar trasbordos.

Los centros poblados de Huambochancha, Porcón y Chamis quedaron desconectados de la ciudad por más doce horas.

Rosa Oliva Cabanillas, una de las vecinas afectadas narra “que en se despertó por un fuerte sonido. Una explosión. Luego el agua empezó a inundar toda la casa, arrastrando piedras y barro. No había nada que hacer, solo salir de la casa y ver que todos estén bien”.

Oliva pide ayuda para poder afrontar esta dramática situación. No cuenta con nada. El agua y el lodo ha cubierto todo, hasta han dañado sus sembríos en su pequeña parcela.

Estas personas no han logrado recuperar ni sus documentos personales.

Con las primeras luces del día se pudo apreciar la magnitud de los hechos. La violencia con la cual la tubería explotó y rompió la capa asfáltica, y los estragos que causaron las aguas en las viviendas aledañas a la carretera.