Si usted ha ido a través de la vida pensando que es un “ser humano”, entonces es tiempo que las noticias sorprendentes sobre ello lo hagan repensar. Usted es un “híbrido humano-microbio” o “superorganismo”, dependiente en un vasto número de microbios que viven en su cuerpo, hacen trabajos vitales para usted e influencian y proveen indicadores únicos sobre su salud.

Estos bichos viven en su boca, ojos y partes reproductivas; adoran su intestino. Sus números son asombrosos: 100 trillones de microbios viven en una persona promedio. Dado que el cuerpo contiene solo 10 trillones de células, algunos científicos bromean que el híbrido humano-microbio es 10% humano y 90% microbio. Su peso total es solo ligeramente menos que el peso de su propio hígado.

A fines de este año 2009 el Proyecto Microbioma Oral Humano dará nombres a los 600, o algo así, diferentes microbios que viven en su boca. En su intestino, más de 1,000 especies han sido ya etiquetados. Más importante todavía, el ADN de estos bichos contiene 60,000 genes, dos veces más que el número encontrado en su propio ADN. Esos genes extra llevan el código de muchas enzimas que los humanos no tienen y hacen cosas que los humanos no pueden. Ganando acceso a ellos es que usted debería estar orgulloso de ser un híbrido humano-microbio antes que solo un mero humano.

En el colon los microbios sintetizan vitaminas para nosotros y nos proveen del 10% de nuestras calorías rompiendo la fibra de la dieta que nosotros no podemos procesar. Muchas conexiones íntimas están empezando a conocerse. Las bacterias de su intestino pueden afectar como las grasas son procesadas, cambian la posibilidad de obesidad, alteran los niveles de colesterol y afectan las posibilidades de desarrollar diabetes. Nuevos datos sugieren que podrían afectar el desarrollo del cerebro e influenciar el sistema inmunológico temprano y las alergias. Y ciertamente alteran reacciones individuales a las medicinas.

Los científicos se preguntan cómo mejorar la salud entrometiéndose con sus microbios. Un comienzo es colectar huellas de todos los químicos que las interacciones microbianas crean en el cuerpo. Las computadoras pueden ir sobre estas vastas listas de datos y buscar “perfiles metabólicos” que se relacionen con las enfermedades y la salud. Entonces los científicos pueden investigar maneras de alterarlos. Esto podría incluir drogas, dieta, probióticos que contienen bacterias benéficas y alimentos funcionales que impulsan el crecimiento de las bacterias correctas. “Las implicancias, si esto se puede hacer apropiadamente, son astronómicas”, explica Jeremy Nicholson del Colegio Imperial de Londres, un pionero en perfiles metabólicos. “Usted puede cambiar la cara de la medicina del siglo 21”. En el futuro, querer el 90% de su cuerpo que son microbios puede tener mucho sentido.

Alun Anderson (Traducido por Homero Bazán Zurita)