Silvia castillo, subgerente de programas alimentarios

Decenas de años han transcurrido desde la propuesta de dar a los niños menores de seis años, madres gestantes y lactantes un “Vaso de leche”. Una muy buena idea, que dio respuesta al clamor de miles de peruanos que pedían un apoyo para una mejor alimentación.

Lamentablemente, se utilizó este programa con fines políticos, con fines no tan altruistas, o se beneficiaron quienes en verdad tenían de sobra. Y no ha faltado la brillante idea de utilizar el Vaso de Leche como un comodín que soluciona los problemas económicos en las familias.

¿Se han dado avances con el sinceramiento de listas de beneficiarios en el Vaso de Leche?

Sí. Hay avances en ese sentido, el trabajo ha sido arduo y minucioso, pero se ha logrado avanzar y tener resultados claros y concretos. Muchas personas que tenían recursos suficientes para vivir, sin embargo, recibían las raciones del Vaso del Leche; al detectarse estos casos han tenido que ser depuradas de las listas de beneficiarias. Este programa debe llegar a los lugares y a las personas que en verdad lo necesitan. Tenemos prioridades de atención. Hay requisitos que cumplir par que una persona sea beneficiaria de este apoyo alimentario.

¿Aún falta depurar las listas de beneficiarios?

No ha concluido y seguirá, concluirá cuando en verdad los que reciben esa ración de leche y de pan, sean en verdad personas de bajos recursos que no cuentan con apoyo, y es necesario brindarles todas las facilidades para un íntegro desarrollo físico.

¿Continúan los “encubiertos”?

Lamento que en muchos casos haya personas que encubren a otros falsos beneficiarios. Hasta que no se logre el sinceramiento de beneficiarios a un cien por ciento, habrá siempre un impedimento para avanzar, los recursos son escasos, los recursos tienen que sean adecuadamente encausados y llegar a quienes en verdad lo requieren. No hay una conciencia o un concepto claro del por qué el Estado brinda este apoyo. Cuando hablamos del programa de Vaso de Leche, hablamos de un plan de asistencia y complementación alimentaria, en ningún momento se debe tomar esta ayuda como la obligación del Estado de mantener niños, esa es la obligación de los padres de familia, no todo se puede recargar como obligación de las autoridades.

¿Falta educación?

Falta educación y pensar en el niño que está en formación, debemos tener en cuenta ante todo, la prioridad que el Estado da a los niños como directos beneficiarios de estos programas. La prioridad del Vaso de Leche son los niños pequeños, las madres gestantes y lactantes. Se debe dejar de lado intereses de terceros y en verdad utilizar este programa como una asistencia alimentaria a favor de los niños. Si un niño no recibe los nutrientes necesarios entre los cero y seis años, es muy difícil que se desarrolle de una manera adecuada; la desnutrición se combate en los primeros años de vida, es fundamental un trabajo y una asistencia en esa edad, pero la gran responsabilidad recae en los padres de familia, no en los programas del Estado.

¿Cuántos beneficiarios se atienden en Cajamarca?

Sólo nivel de ciudad, más de quinientos. A nivel de zonas rurales más de diez mil beneficiarios.