Ministros de 16 países de Latinoamérica, encabezados por México y Colombia, acordaron asumir medidas regionales contra el tráfico de armas destinadas a pertrechar a los cárteles narcotraficantes en la zona.
Así lo afirmó la declaración final de la Reunión Ministerial Regional sobre el Problema Mundial de las Drogas, Seguridad y Cooperación, celebrada desde el viernes y hasta la noche del sábado en Ciudad de México con la asistencia de ministros y fiscales de 16 países latinoamericanos.
Los representantes a la cita regional manifestaron su voluntad de “adoptar medidas eficaces a nivel nacional y regional, así como promover una estrecha cooperación” entre sus respectivos Estados “para prevenir que las organizaciones implicadas en el tráfico ilícito de drogas adquieran y utilicen armas de fuego y sus piezas”.
México y Colombia fueron los impulsores del encuentro que sustituyó este año a las dos cumbres presidenciales de 2007 en Santo Domingo y de 2008 en Cartagena (Colombia) y que en 2010 se celebrará en Panamá.
Los ministros y fiscales que acudieron a la Reunión Regional expresaron su preocupación por “el creciente índice de violencia generado por las organizaciones delictivas dedicadas al narcotráfico” que les ha permitido “intensificar sus actividades ilícitas”.
El documento final no menciona la creación de una base de datos compartida sobre armas decomisadas, como lo reclamó el fiscal general de México, Arturo Chávez.
