En diferentes operativos, en mercados y centros de abasto de la ciudad, las autoridades ediles han logrado decomisar alrededor de 600 kilogramos de carne descompuesta, en lo que va del año.
Estos 600 kilos incluye carnes rojas, aves y productos hidrobiológicos. En el caso de carnes rojas, hay un mayor índice en carne de vacunos, seguido de carne cerdo y de ovinos, informó Juan Carlos Marrufo, jefe del laboratorio de bromatología.
Los comerciantes no cuentan con cámaras refrigerados adecuadas o el producto que compran no logran venderlo oportunamente e inicia su descomposición. Se tiene mayor cuidado con los productos hidro-biológicos, que son altamente peresibles, agregó.
En otros casos mezclan carnes frescas con carnes ya en estado de descomposición en una misma cámara refrigeradora, acotó Marrufo.
Las intervenciones son constantes, así como las recomendaciones a los comerciantes, pero hay reincidencia, lamentó.
