Nuestra región atraviesa un periodo de crisis emotiva crucial, los distintos sectores políticos han entrado en la etapa de querer lucir sus mejores poses apuntando a las próximas elecciones, pero mientras algunos políticos han hecho su mejor esfuerzo para mostrar su lado más amable y encantador, otros solo han hecho lo contrario, es decir, marchan en sentido contrario al de su partido y al de su lineamiento político.

Los conflictos internos entre distintos voceros y funcionarios en el gobierno regional y municipal son prueba de ellos, mientras las cabezas de ambas instituciones se han preocupado por dar una mejor imagen de todo cuanto hecho, funcionarios de mando medio se han propuesto mover las bases del cimiento político de ambos partidos.

La coyuntura política en el país siempre ha sido efímera, eso debe a que los partidarios solo buscan burocratizar las instituciones del estado, burocratizar todos los sectores y cuando lo han conseguido los cimientos de los partidos han empezado ha desmoronarse con el permanente vegetar de quienes no han respondido a su encargatura.

Los cargos políticos son una encargatura, una efímera decisión que suele ser tediosa cuando se la mira desde el cargo burocrático que solo pretende una figuración media y un acomodo político. Es difícil hablar en nuestro país de políticos de carrera que vivan para su partido y que a costa de todo lo ubiquen siempre en un puesto meritorio.

Cajamarca se ha visto sorprendida en los últimos días por negaciones de afirmaciones hechas que han tenido un remezón dentro de los diferentes organismos políticos que tienen el control en la región. Una suerte de envidia se ha enquistado en quienes ostentan el poder y ven que personajes nuevos surgen a la palestra con relativo éxito.

Este tipo de actuaciones no solo hacen daño al partido político X, Y ó Z, sino que hacen daño a las instituciones que involucran y antes que los apetitos personales se debería pensar seriamente en el daño que se le hace a los cajamarquinos.

Los verdaderos políticos anteponen los intereses de un pueblo a los propios. Sabemos que los gobiernos municipal y regional sabrán limpiar la paja del trigo y reordenar sus respectivas casas, por bien de Cajamarca y de los cajamarquinos.