Brasil inicia la defensa del título de la Copa de las Confederaciones que ganó hace cuatro años en Alemania con la intención de revalidarlo, con un partido en el que parte como favorito ante Egipto, que quiere sorprenderle para tener opciones de alcanzar la segunda fase del torneo.
El grupo B del torneo, considerado el más complicado de los dos, cuenta, además de con Brasil y Egipto, con las selecciones de Italia y Estados Unidos, por lo que el equipo que pierda en este debut tendrá que realizar un esfuerzo importante para recuperar la ventaja perdida.
Para Egipto la Copa de las Confederaciones es un torneo importante, ya que no lo disputan desde la participación en la edición de México en 1999 y, además, es una oportunidad para tratar de conjuntar al equipo de cara a los partidos que restan en las eliminatorias de cara al Mundial del año que viene.