Georgia y Rusia han vuelto a chocar cuando apenas se han cumplido unos meses de la guerra del Cáucaso, que enfrentó a ambos países por la región separatista prorrusa de Osetia del Sur. El Gobierno de Mijaíl Saakashvili ha acusado a Moscú de estar detrás de una rebelión militar, ya sofocada, a pocos kilómetros de Tbilisi, la capital georgiana.

Un batallón de blindados emplazados en Mujrovani, a 30 kilómetros al este de Tbilisi, se han amotinado sin presentar “ninguna demanda concreta”, según ha informado hoy el ministro de Defensa de Georgia, David Sujarulidze. Durante el levantamiento militar una persona ha muerto, según datos ofrecidos por el ministerio georgiano. Sujarulidze ha indicado además que la sublevación comenzó después de que esta mañana el ministerio del Interior anunciara que había sido desarticulado un complot para preparar un golpe de Estado.

Tras establecer un gabinete de crisis, altos representantes de los ministerios del Interior y Defensa se han desplazado hasta la base de Mujrovani para tratar de persuadir a los militares de que pongan término al motín. Alrededor de 30 carros de combate y vehículos acorazados de transporte de personal se dirigieron hacia Mukhrovani. Pero ha sido el mismo Saakashvili quien ha negociado con los sublevados, quienes han depuesto las armas y han sido detenidos, según la televisión georgiana. El presidente ha asegurado que la situación del país “está bajo control” y que se trató de un incidente “aislado”.

Sin embargo, Tbilisi ha lanzado su mirada a la vecina Rusia. En un mensaje televisado a la nación, Saakashivili ha hecho un llamamiento a Rusia a “abstenerse de acciones provocadoras”.

El ministro de Defensa, David Sujarulidze, indicó que la sublevación comenzó después de que esta mañana el Ministerio del Interior anunciara que había sido desarticulado un complot para preparar un golpe de Estado. “Según datos del Ministerio (del Interior), los organizadores del golpe de Estado son ex altos cargos del Ministerio de Defensa que estaban vinculados con los servicios secretos de Rusia”, declaró el portavoz de esa cartera, Shota Utiashvili.

Sujarulidze ha comentado además que la conjura militar era de envergadura y apuntaba, entre otros objetivos, contra las maniobras de la OTAN en Tbilisi “. Las maniobras de la Alianza, que se celebrarán a 20 kilómetros al este de Tbilisi y estarán dirigidas por el general español Caetano Miró Valls, han sido planeadas del 6 de mayo hasta principios de junio, y en ellas participarán 1.300 soldados de 19 países. Moscú considera que la decisión de la OTAN incrementa la tensión en el Cáucaso y da muestras de ánimo al presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, enfrentado al Kremlin.