Corso de Carnaval fue caótico
El desorden reinó en el corso, falta de efectivos policiales para el control durante el paso de delegaciones fue evidente. Además, la mala educación, del público y de los comerciantes ambulantes, convirtió el acto central del carnaval en un caos. Lamentablemente no podemos dejar de mencionar y criticar a quienes, amparados en anonimato del grupo, lanzaron globos a las soberanas.
La improvisación y las tardanzas caracterizaron este recorrido. Se vio reynas corriendo entre el público para alcanzar su vehículo, y muchos integrantes de comparsas que trataban de ubicar a su grupo musical.
El tradicional corso de carnaval en su edición 2009, rayó en lo aburrido y monotemático. Fueron poco más de cuatro horas de un desfile con más interrupciones que buenos momentos.
Pocos fueron los barrios que demostraron verdadero interés, trabajo y dedicación en la presentación de sus delegaciones. Incluso, la presentación de los carros alegóricos no cobró notoriedad. No fue raro ver como las “tradicionales unshas” eran el motivo de varios vehículos.
Abundaron los grupos de jóvenes saltando y bailando luciendo polos de algún auspiciador, los centros poblados presentaron a sus típicas comparsas “tradicionales”.
Las comparsas de Cumbe Mayo y San Pedro fueron las mejores presentadas; también San José, San Sebastián y la Merced, mostraron esmero.
La presidenta del Patronato Rosario Novoa cumplió con su palabra, a las 10:30 de la mañana inició el recorrido. Lástima que sólo tres comparsas acompañaron esta entrada.
Luego, iniciaron los problemas por los largos espacios entre las delegaciones que provocaron mayor retrazo en el avance de este los grupos. Incluso, al inicio del desfile, el carro de Baños del Inca no presentó reyna.
