Ley muerta. Decenas de personas que sufren de discapacidad física son excluidas socialmente. No son atendidos sus reclamos, sienten que la ley no los ampara, y son muchas veces, víctimas de la absurda discriminación.

A pesar de la existencia de leyes y normas que los amparan, las cuales también obligan a entidades estatales a integrar a estas personas dentro de su personal de trabajo, sólo consiguen indiferencia.

En Cajamarca, nada está adecuado para las personas con discapacidad, nada. Ni los templos, ni las instituciones, ni los baños de uso público, enfatiza Samuel Rubio Velásquez, presidente de la Asociación Nacional de Amputados (ANDA).

Saldremos a las calles, protestaremos, porque hay que exigir el cumplimiento de nuestros derechos en una sociedad que nos da la espalda y trata de olvidarse de nosotros, señala.

La ley establece que en organismos estatales, el 3% de personal debe ser persona con discapacitados, pero no se cumple. Se habla de rampas e instalaciones adecuadas para discapacitados, pero tampoco se cumple, no podemos esperar más, y ser pasivos ante nuestra realidad.