LOS HECHOS. Seis delincuentes que perpetraban un asalto, bajo la modalidad del forado, en un cajero del Scotiabank, fueron puestos al descubierto al sonar el sistema de alarma. La policía de Baños del Inca inició la persecución contra los delincuentes que lograron darse a la fuga por una zona agreste.

Según refiere el parte policial, cuando el patrullero se encontraba a 200 metros del cajero se observó que seis personas salieron corriendo del hostal y abordaron un station wagon de color blanco, con la placa de rodaje cubierta con un papel y cinta de embalaje.

La policía inicia la persecución, carretera a Cajamarca y a la entrada del restaurante campestre Los Patos, tanto el patrullero como el station wagon impactaron, sufriendo desperfectos el vehículo policial.

ASALTO PLANEADO. Propietarios del hostal manifestaron que el viernes una mujer, de estatura baja, alquiló la habitación 101 y el sábado decidió pasarse al 104 que colinda con el cajero. Es así que el mismo día a las 8.30 de la mañana llegó un supuesto enamorado de la ocupante.

El asalto se inició a la 1.30 de la madrugada del domingo, para ello cuatro cómplices más tocaron la puerta del hostal y redujeron al hotelero (maniatado de pies y manos y les colocaron una cinta de embalaje en la boca) luego, lo llevaron hasta el baño.

Asimismo, familiares del propietario del hotel fueron reducidos, siendo una de ellas Nelly Díaz Díaz a quién uno de los asaltantes agredió con un revólver. Todos ellos fueron conducidos a una habitación.

Declaraciones de los agraviados indicaron que los asaltantes portaban fusiles y revólver.

ASALTO FRUSTRADO. En el ambiente del hostal que conecta con el cajero se observó un forado de 52 centímetros; los asaltantes ya habían ingresado al ambiente donde se encuentra la caja fuerte del cajero. Al hacer uso de un taladro, pata de cabra y equipo de autógena, sonó la alarma.

El hotelero que se identificó como Luis Fernando Tanta Chuquiruna (17) relató que cuando emprenden la fuga del hostal los delincuentes, recibieron una llamada por teléfono, de pronto uno de ellos dijo “viene la policía”.

El capitán Freddy Barrós Gutiérrez señaló que los asaltantes tenían “campanas” cerca de la comisaría y alertaron a los delincuentes.